Ana María Peñate, gran nadadora del Metropole nos deja en el día de hoy con tristeza pero también con grandes recuerdos.

En la mañana de hoy, fallece la campeona Ana María Peñate, dejando tras de sí toda la luz con la que iluminó a su familia, la gran familia del Metropole y especialmente a sus amigos y amigas de los Lidos. “Me mantengo un poquito” fue la frase que recordaba cariñosamente Ana María Peñate, cuando contestaba al histórico entrenador Quique Martínez, el primer día que su padre la llevaba a la piscina y este le preguntaba si sabía nadar. Y vaya si se movió después, más que un poquito.

Fue una destacada nadadora siempre apegada a su querido Club Natación Metropole y que aportaba sus récords, sobre todo en braza y mariposa, al prestigioso equipo femenino de Canarias en los años cincuenta, siendo subcampeonas de España en 1954, 1955 y campeonas de España en los años 1956, en aquel brillante campeonato disputado en la antigua piscina del “Martin Freire” y en los posteriores de 1957, 58 y 59, junto con destacadas compañeras, como M.ª Adela Martínez, Pepita Domínguez, M.ª Esther Padilla, Magdala Socorro o Alicia Martín y sobre todo en aquel magnifico relevo de 4×100 libres con Rita Pulido, Elisabeth Owens y María Adela Martínez, campeonas con récord de España.

A nivel individual fue campeona de España en 100 mariposa y en 200 braza y en los relevos de 4 x 100 estilos y en el 4 x 100 libres y batía los récords en 100 y 200 mariposa, 100 y 200 braza y 400 estilos y además había que anotar más de una decena de participaciones internacionales con España, destacando esos encuentros con Francia en los finales de los años cincuenta, junto con sus compañeras, Alica y Lucrecia Martin, Elisabeth Owens o Pepita Dominguez.

Pero aparte del historial deportivo estaba el lado humano, ese que recuerdan con cariño sus compañeros de antaño que todavía mantienen el espíritu de compañerismo y de amistad que ha continuado en ese grupo que han formado los antiguos nadadores y nadadoras de su club de toda la vida, el Club Natación Metropole, se trata de Los Lidos, cuyos miembros la recuerdan como la “jefa” del grupo animando siempre a todos y todas, manteniendo siempre el espíritu positivo que era una de sus señas de identidad.

Se nos ha ido una parte de la brillante historia de nuestra natación canaria y sobre todo de la natación femenina, aquella que asombró a toda España y que abría el camino al deporte femenino en Canarias, y que nos enorgullece a los que no coincidimos en aquella etapa, pero tambien se nos ha ido también una excelente persona, casada con otro campeón, Pipo Ortiz, y además madre y abuela ejemplar.

Sus compañeros de “Los Lidos” la recuerdan con ese cariño que solo entienden los que han convivido entre corcheras. Ana María muchas gracias por todo lo que le has dado a esta familia del Metropole no solo en títulos sino también con tu amor y tu luz. Descansa en paz, siempre estarás en nuestras posicinas.